Hace unos dias encontre este texto de Maria Zambrano, y la punzada de claridad fue en el acto.
Me permito la apropiacion, quiza indebida, de sus palabras y me las llevo a mi terreno...con pequenios cambios entre escritor/fotografo, libro/ fotografia y leer/ mirar ...aqui las sacudo, y cada uno que haga con ellas... lo que pueda...
besos, de esos que vuelan...
Una fotografia , mientras no se mira/ve/contempla,
es solamente un ser en potencia,
tan en potencia como una bomba que no ha estallado.
Y toda fotografia ha de tener algo de bomba, de acontecimiento que al
suceder amenaza y pone en evidencia, aunque sólo sea con su
temblor, a la falsedad.
Como quien lanza una bomba, el fotografo arroja fuera de sí, de
su mundo y, por tanto, de su ambiente controlable, el secreto
hallado.
Lo que se publica es para algo, para que alguien, uno o
muchos, al saberlo, vivan sabiéndolo, vivan de otro modo
después de haberlo sabido; para librar a alguien de la cárcel
de la mentira, o de las nieblas del tedio, que es la mentira
vital.
[María Zambrano: Por qué se escribe]